Modelo: Classic 2C 80
- Fregadero de dos cubetas
- Acero inoxidable 18/10
- Válvula canasta 3 1/2”
- Chapa de gran espesor
- Acabado alto brillo
- Profundidad de la cubetas 190 mm
- Mueble de 80 cm
- accesorios opcionales no incluidos
plantilla instalacion fregadero


El fregadero es uno de los elementos de la cocina que más se ensucia y requiere un mantenimiento mínimo para que el paso del tiempo no lo deteriore o le haga perder su atractivo brillo original. A continuación le presentamos una serie de consejos prácticos muy útiles.
El acero inoxidable es una aleación resistente a la corrosión.
Deben enjuagarse y secarse con un paño suave al final de cada lavado con un trapo para evitar que aparezcan manchas de agua y restos de sales minerales.
Elimine la grasa y la suciedad superficial con líquido lavavajillas sin diluir. No utilice nunca limpiadores abrasivos ni estropajos metálicos para no rayarlos.
Para sacar brillo, pueden utilizar un limpiador específico para fregaderos o un pulimento para acero inoxidable, aclare y seque.
Para un mantenimiento general del fregadero, aconsejamos pasar después de cada uso un paño húmedo y aclarar bien la superficie con agua limpia y fría con un jabón o detergente suave.
Si utiliza un estropajo sintético es mejor que sea suave, aunque recomendamos utilizar estropajos de nylon. Limpie, siempre siguiendo la dirección del material.
Para mantener siempre resplandeciente su fregadero sintético debe aplicar unas gotas de vinagre o limón disueltas en agua caliente y frotar con un paño suave. También se puede pulir la zona afectada con un abrillantador específico.
No dejar nunca durante mucho tiempo soluciones de lejías de cloro y agua en el fregadero.
Evite colocar trozos semideshechos del jabón que empleamos para lavar la ropa sobre él porque se adhieren a la superficie y al entrar en contacto con la cal del agua, puede hacer que el fregadero deje de brillar.
Si la superficie está dañada, puede eliminar los desperfectos con papel de lija muy fina humedecida en agua y pulir la zona para que recupere el brillo.
No dejar estropajos u otros utensilios de limpieza húmedos en el fregadero
No utilizar cepillos de cerdas duras para limpiar el fregadero
No utilice productos corrosivos, blanqueadores o ácidos.
Tenga en cuenta también los siguientes factores externos que pueden dañar los fregaderos:
a) los cloruros: La mayoría de productos de limpieza contienen esta sal mineral. Pueden dañar el acero inoxidable por lo que se recomienda aclarar después de cada uso.
b) Cuchillos y objetos afilados: Recuerde que a pesar de las extraordinarias cualidades del acero inoxidable, el fregadero no es una tabla de cortar.
c) La sal. Tenga precaución de no introducir en el fregadero alimentos con alto contenido en sal.
d) La calidad del agua: Aguas con alto contenido de hierro, alta concentración de minerales o con mayor proporción de carbonato cálcico pueden afectar al fregadero por lo que recomendamos secar el fregadero después de cada uso y aplicar semanalmente un producto abrasivo recomendado. No limpiar el fregadero con ácidos ni con lejías ( no facilita la limpieza y es causa de problemas si no se lava seguidamente).
Si en algún caso el usuario se ve obligado a utilizar un ácido para eliminar restos, por ejemplo de cementos de construcción adheridos, lavar el fregadero enseguida frotando normalmente y aclarando con abundante agua. Limitar todo lo posible el uso de las cubetas del fregadero para mantener ropa inmersa en lejía.
Si en algún caso se utilizase, lavar pronto el fregadero frotando normalmente y aclarando con abundante agua. No mantener en el mueble bajo el fregadero recipientes abiertos conteniendo ácidos o lejía.